El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) presentó cifras que sitúan los primeros siete meses de 2026 como el periodo con el promedio diario de homicidios dolosos más bajo desde 2015, con 48.6 casos por día. El dato, expuesto por la secretaria ejecutiva Marcela Figueroa Franco, se da en paralelo a los resultados de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2026 del INEGI, que documenta avances en la baja de homicidios pero también una recomposición delictiva hacia el fraude, las amenazas y la extorsión, y una desconfianza persistente en las policías de primer contacto.
Lo que dicen las cifras oficiales
De acuerdo con el reporte del SESNSP, al comparar el promedio diario de homicidios dolosos de enero a julio de cada año, el periodo equivalente de 2026 marca el nivel más bajo en más de una década.1 La funcionaria contrastó esta cifra con los incrementos de administraciones anteriores: un alza del 148% durante el sexenio de Felipe Calderón y del 42% con Enrique Peña Nieto, antes de que la tendencia comenzara a revertirse a partir de 2018.
El desglose territorial muestra que, al comparar los primeros siete meses de 2025 contra el mismo periodo de 2026, 30 entidades federativas redujeron su promedio diario de homicidios, con caídas sobresalientes en San Luis Potosí y Nayarit.1 A escala estatal, el SESNSP también reportó que los homicidios dolosos en Guanajuato bajaron 75% desde febrero de 2025, con una reducción del 43% en delitos de alto impacto.2
Al comparar el promedio diario de homicidios dolosos de enero a julio de cada año, los primeros siete meses de 2026 se posicionan como el periodo con la cifra más baja desde 2015, al registrar una media de 48.6 casos.
Marcela Figueroa Franco, secretaria ejecutiva del SESNSP
Lo que mide la ENVIPE del INEGI
La Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE), elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), confirma la tendencia a la baja en homicidios: entre septiembre de 2024 y agosto de 2026 el promedio diario de homicidios dolosos disminuyó 53%.3 En la misma medición, la sensación de inseguridad en las colonias bajó del 50.6% en 2019 al 35.9% en 2026.
Sin embargo, el estudio documenta un cambio en la composición de los delitos: mientras los robos redujeron su participación del 52% al 32% entre 2018 y 2025, el fraude, las amenazas y la extorsión ganaron terreno, concentrando en conjunto el 57.7% del total delictivo reportado.3 Este desplazamiento hacia delitos patrimoniales y de intimidación representa un reto distinto para las fiscalías, que deben adaptar capacidades de investigación más allá de la violencia letal.
Lo que hay que saber
- Promedio diario de homicidios
48.6 casos diarios entre enero y julio de 2026, la cifra más baja desde 2015, según el SESNSP.
- Reducción desde 2024
La ENVIPE registra una caída del 53% en homicidios dolosos entre septiembre de 2024 y agosto de 2026.
- Recomposición delictiva
Fraude, amenazas y extorsión concentran el 57.7% del total de delitos, según el INEGI.
- Desconfianza ciudadana
La policía de tránsito (53.4%) y la policía preventiva municipal (42.2%) registran los niveles más altos de desconfianza.

La confianza institucional, el otro indicador
Pese a la baja en homicidios, la ENVIPE evidencia una brecha de confianza entre corporaciones. Las autoridades de primer contacto —policía de tránsito, preventiva municipal y estatal— concentran los mayores niveles de desconfianza ciudadana, con 53.4%, 42.2% y 40.3% respectivamente, en contraste con la Marina (8.7% de desconfianza) y el Ejército (12%).3 Esta diferencia plantea una pregunta de fondo sobre el modelo de seguridad pública: la ciudadanía parece depositar mayor confianza en las fuerzas federales que en las policías municipales y estatales, que son, en la mayoría de los casos, el primer punto de contacto ante una denuncia o una emergencia.

Lo que opina este juez retirado
He pasado buena parte de mi vida frente a expedientes, y aprendí algo que ninguna estadística enseña del todo: una cifra que baja no siempre significa que la gente duerma tranquila. Vi llegar denuncias de extorsión que nunca se convirtieron en sentencia, vi víctimas de fraude cansarse de esperar una cita en el ministerio público. Que el promedio de homicidios sea el más bajo en una década es una noticia que merece reconocerse, pero conozco de cerca la distancia entre el dato nacional y la experiencia de quien hace fila para levantar una denuncia en una agencia municipal sin patrullas suficientes ni confianza en el policía que la atiende.
La desconfianza hacia las policías de primer contacto no es un capricho de la encuesta: es la memoria acumulada de miles de personas que, en algún momento, pidieron ayuda y no la recibieron a tiempo o en la forma debida. Si algo me enseñaron los tribunales es que la justicia no se mide solo en expedientes cerrados, sino en la gente que vuelve a confiar en pedir ayuda. Esa confianza, a diferencia de un homicidio evitado, no aparece en ningún reporte oficial, pero es, a fin de cuentas, la métrica que más debería importarnos.














Comentarios